Hola! Soy Oswa.
¿Alguna vez has sentido esa urgencia de agarrar un lápiz y crear un dibujo increíble a la primera? Te entiendo perfectamente. Como a muchos, a veces me pasa que quiero correr antes de aprender a caminar. Cómo te conté en mi primera entrada sobre por qué decidí empezar a dibujar, la tentación de saltarnos los pasos simples para llegar directo a los retratos o paisajes complejos es enorme, y ahí es justo donde suele llegar la frustración.Por eso, esta semana decidí hacer una pausa, respirar y regresar a las bases practicando ejercicios básicos de dibujo. Dediqué mi práctica por completo a los ejercicios más fundamentales y me di cuenta de por qué son tan importantes. A veces, el verdadero secreto para mejorar no está en hacer trazos complicados, sino en dominar lo más simple. Vamos a repasar esos ejercicios básicos de dibujo.
En esta entrada quiero compartirte exactamente qué hice en mi primera semana de práctica, empezando desde una simple línea en un papel hasta lograr mis primeros dibujos con volumen. ¡Acompáñame!
Ejercicios básicos de dibujo
1.- La línea
Todo gran dibujo comienza con una simple línea. En esencia, este concepto se trata de la capacidad de llevar el lápiz del punto A al punto B con firmeza. Aunque parezca lo más sencillo del mundo, requiere de mucha práctica y concentración.
Durante mi práctica, me dediqué a ir uniendo puntos y tratando de duplicar líneas y ángulos exactamente igual. Al principio puede parecer repetitivo, pero darte cuenta de cómo tu mano empieza a memorizar el movimiento y a ganar seguridad es muy gratificante. Es el primer gran paso para tener confianza en cada trazo que haces.


2.- La fluidez (Curvas)
Una vez que comienzas a tener control sobre la línea recta, el siguiente paso natural es darle movimiento a tu trazo. Hacer curvas se trata de entrenar la memoria muscular para que tanto la muñeca como el codo se muevan con total naturalidad. El objetivo es lograr trazos limpios en un solo movimiento continuo, evitando a toda costa que la línea quede «peluda» o temblorosa por la inseguridad.
Durante mi práctica de esta semana, me enfoqué en hacer este tipo de curvas y noté rápidamente cómo me ayudó a sentirme mucho más ágil con el lápiz. Es un ejercicio liberador que realmente suelta la mano y te prepara para dibujar elementos más orgánicos con confianza.

3.- La Anatomía de Todo (Formas 2D)
Una vez que tienes control sobre las líneas y la soltura de las curvas, es momento de unirlas para construir. El secreto de muchos artistas es entender que cualquier dibujo complejo (ya sea un perro, un coche o una persona) está compuesto en su base de círculos, triángulos y cuadrados.
Durante mi práctica, me dediqué a trazar repetidamente estas formas geométricas. Aprender a observar tu entorno y desarmarlo en estas figuras planas te da la estructura perfecta. Es como crear el «esqueleto» sobre el cual después podrás construir cualquier ilustración con proporciones correctas, sin frustrarte en el intento.

4.- La Tercera Dimensión (Volumen)
El último paso de mi semana fue el más emocionante: darle vida a esas formas planas agregándoles profundidad. Transformar un cuadrado en un cubo es como encender la luz en tu dibujo; de repente, todo tiene volumen y ocupa un espacio real en la hoja.
Para terminar mi sesión, apliqué todo lo aprendido trazando una copia simple de un cubo y, finalmente, la estructura básica de una casa. Ver cómo el simple hecho de unir puntos con líneas rectas y formas 2D se convierte en un objeto tridimensional es la mejor recompensa después de tanta repetición.


Practica estos ejercicios básicos de dibujo
Si sientes que tus dibujos no te sienten cómo quieres, te invito a dar un paso atrás. Empieza con líneas, pasa a curvas, después a figuras geométricas y termina con copias sencillas. Te sorprenderás lo mucho que te ayuda a soltar la mano.
Si quieres mejorar bastante yo actualmente estoy tomando el curso de Jean Fraisse y vi algunos tutoriales en Youtube. Espero poder ayudarte.



